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viernes, 12 de septiembre de 2014

Ejercicio: Cómo empezar?

Por qué debería hacer ejercicio?

Ejercicio. Cómo empezar?
Deporte para una persona saludable
Cuidemos nuestra salud
Consejos para mejorar tu estado físico
Alimentación del deportista
La importancia de realizar ejercicios de flexibilidad
La actividad física aumentada puede darle una vida más larga y una mejoría en su salud. El ejercicio ayuda a prevenir las enfermedades del corazón, y muchos otros problemas. Además el ejercicio aumenta la fuerza, le da más energía y puede ayudar a reducir la ansiedad y tensión. También es una buena manera de cambiar el rumbo de su apetito y quemar calorías.

Quién debería hacer ejercicio?

El aumento en actividad físico puede beneficiar a casi todos. La mayoría de las personas pueden empezar un programa de ejercicios moderado por sí solos. Si piensa que usted no puede hacer ejercicios de manera segura por alguna razón, hable con su médico antes de empezar un nuevo programa de ejercicio. Su doctor necesita saber que quiere empezar a hacer ejercicio especialmente si tiene problemas con su corazón, presión alta o artritis, o si se siente mareado a menudo o tiene dolor de pecho.

Qué clase de ejercicio debería hacer?

El ejercicio que aumenta los latidos de su corazón y mueve grupos de músculos grandes (tal como los músculos de sus piernas o brazos) son los mejores. Escoja una actividad que le guste, y que puede empezar lentamente y aumentar gradualmente hasta que se haya acostumbrado. El caminar es muy popular y no requiere ningún equipo en especial. Otros buenos ejercicios que puede hacer son la natación, ciclismo, correr y bailar. Subir a pie por las escaleras en vez de usar el elevador o caminar en vez de manejar son buenas maneras de aumentar el nivel de actividad en su vida.

Cuánto tiempo debería hacer ejercicio?

Empiece haciendo ejercicios 3 o más veces cada semana por unos 20 minutos o más, y siga haciendo ejercicios hasta un mínimo de 30 minutos, de 4 a 6 veces por semana. Esto puede incluir varias instancias activas de poco tiempo en un día. El ejercicio durante su descanso de almuerzo o al ir a hacer sus quehaceres diarios puede ser una manera de incluir al ejercicio en un horario ocupado. Hacer ejercicio con un amigo o miembro de familia puede ayudar hacer esto algo divertido, y darle un compañero para alentarse entre sí a seguir haciendo el ejercicio.

Hay algo que debería hacer antes y después de hacer ejercicio?

Usted debe empezar una sesión de ejercicios con ejercicios de calentamiento y estiramiento. Durante este tiempo (5 a 10 minutos), usted debe lentamente estirar los músculos y poco a poco aumentar la cantidad de actividad. Por ejemplo, empiece caminando lentamente y de allí suba la velocidad.
Cuando haya terminado sus ejercicios, enfríe el cuerpo por unos 5 a 10 minutos. De nuevo, estire los músculos y deje que su corazón baje la velocidad. Puede usar los mismos ejercicios de estiramiento que usó al calentar el cuerpo.
Al final de este panfleto les daremos un número de ejercicios de estiramiento para sus piernas. Si va ha hacer ejercicio para los brazos, hombros, pecho y espalda, asegúrese de estirar todos estos músculos.

Cuánto me debería esforzar cuando hago ejercicios?

Hasta pequeñas cantidades de ejercicio es bueno para su salud. Empiece con una actividad con la que se siente cómodo. Cuando se esté acostumbrando a hacer ejercicios, trate de mantener los latidos de su corazón 60% o 85% de "ritmo de corazón máximo." Para averiguar el ritmo de corazón ideal para usted en el ejercicio, reste su edad en años de 220 (lo que le da su ritmo de corazón máximo), y de allí multiplique este número por 0.60 o 0.85. Por ejemplo, si usted tiene 40 años, usted restaría 40 de 220, lo que le daría 180 (220 - 40 = 180). De allí tendría que multiplicar este número por 0.60 o 0.85. Esto le da un resultado de 108 o 153 (180 x 0.60 = 108 y 180 x 0.85 = 153).
Al empezar un programa de ejercicio, puede que quiera usar el número más bajo (0.60) para averiguar su ritmo de corazón máximo. Eventualmente, al aumentar su acondicionamiento al ejercicio, puede que quiera usar el número más alto (0.85) para averiguar su ritmo de corazón máximo. Mida su pulso presionando levemente con 2 dedos en un costado de su cuello y contando los latidos por 1 minuto. Use un reloj con mano segundera (de segundos) y cuente los latidos por 1 minuto.

Cómo puedo evitar lesionarme?

La manera más segura de evitar lesionarse durante el ejercicio es evitar tratar de hacer demasiado, muy temprano. Empiece con una actividad que es medio fácil, tal como caminar. Camine por unos minutos al día o varias veces al día. De allí gradualmente aumente el tiempo y nivel de actividad. Por ejemplo, aumentar la rapidez con que camina en el espacio de varias semanas. Si se siente cansado o adolorido, baje un poco el nivel de ejercicio que hizo o descance por un día. ¡Trate de no darse por vencido muy rápidamente, aunque no se sienta mucho mejor de inmediato! Hable con su médico si tiene alguna pregunta o piensa que se ha lesionado seriamente.

Y el entrenamiento de fortaleza?

La mayoría de ejercicios ayudarán a su corazón y a sus otros músculos. El entrenamiento de resistencia es el ejercicio que desarrolla la fortaleza y poder de los músculos grandes del cuerpo. El levantar pesas es un ejemplo de este tipo de ejercicio. Las máquinas de ejercicio también pueden proveerle con este tipo de entrenamiento. Su doctor le puede dar información sobre como hacer ejercicios de manera segura levantando pesas y trabajando con máquinas.

EJERCICIOS DE ESTIRAMIENTO PARA EL CALENTAMIENTO Y ENFRIAMIENTO

Estiramiento de la pantorrilla

Mire hacia una pared, parándose como a 2 pies de la pared. Mantenga sus talones en el piso y su espalda derecha, inclínese hacia adelante y presione sus manos y frente hacia la pared. Usted debe sentir el estiramiento en el área encima de sus talones (esta área coloreada en la figura). Mantenga esta posición por 20 segundos y de allí relaje. Repita el ejercicio.

Estiramiento del cuadriceps

Mire hacia una pared, parándose como a 1 pie de lejos. Apóyese poniendo su mano derecho contra la pared. Levante su pie derecho por detrás suyo y agárrelo con su mano izquierda. Suavemente, levante el pie hacia los glúteos, estirando los músculos enfrente de la pierna por 20 segundos. Repita el estiramiento con la pierna izquierda.

Estiramiento de la ingle

Agáchese hacia el piso y ponga ambas manos en el piso delante suyo. Estire su pierna izquierda hacia atrás. Mantenga su pie derecho completamente en el piso, e inclínese hacia adelante con el pecho hacia su rodilla delantera, y gradualmente cambie la cantidad de peso hacia su pierna trasera, manteniéndola lo más derecha posible. Mantenga este estiramiento por 20 segundos. Repita el ejercicio con su pierna izquierda hacia atrás.

Estiramiento de los músculos traseros (tendón de la corva)

Échese con la espalda derecha contra el piso y ambas rodillas dobladas. Sus pies deben estar planos contra el piso, con 6 pulgadas entre cada pie. Doble la rodilla derecha hacia su pecho y sostenga con las manos su muslo por atrás de la rodilla. Lentamente estire la pierna derecha, sintiendo un leve estiramiento en la parte trasera de su pierna. Mantenga la posición por 20 segundos. Repita el ejercicio con la pierna izquierda.
Fuente
Academia Americana de Médicos de Familia
www.familydoctor.org

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Aviso
La información que usted encontrará en este artículo no pretende substituir el necesario consejo médico o la necesidad de un tratamiento profesional médico para una dolencia o transtorno en su salud.
Siempre debe consultar a un médico ante cualquier duda sobre su salud y antes de comenzar un nuevo tratamiento con medicamentos, dieta o programa de ejercicio físico.

viernes, 1 de agosto de 2014

Cómo alimentarse antes y después del ejercicio

Rinde más y repón lo gastado sin echar la dieta por la borda.

"Después de una actividad física intensa, el cuerpo necesita reponer los electrolitos perdidos con la transpiración y el glicógeno utilizado como energía (tomado de las reservas de los músculos y el hígado)", explica la nutricionista Heidi Reichenberger McIndoo. Una vez concluida la sesión de ejercicio, lo primero que hay que darle al organismo son carbohidratos, los cuales ayudarán a reemplazar el glicógeno rápidamente. "Los mejores carbohidratos en esta situación -explica McIndoo- son los simples, porque el organismo podrá utilizarlos de forma inmediata". Por ejemplo, frutas o jugo natural de frutas, arroz, pasta, cereales o pan, refinados (no integrales).
"Los electrolitos, (minerales como sodio, potasio y calcio presentes en la sangre, la orina y la transpiración) deben mantenerse estables a fin de que puedan realizar diversas funciones en el organismo". Para reponerlos, la nutricionista recomienda beber un vaso pequeño de zumo natural de fruta y luego, agua. ¿La razón? El zumo tiene muchas calorías. Respecto de las bebidas estilo Gatorade, McIndoo recuerda que su uso es apropiado solo para después de una actividad física muy intensa o de varias horas de duración. "En cualquier otro caso -puntualiza- se terminará consumiendo azúcar, calorías y sodio que no hacen falta. Las calorías de los zumos podrían reponer las quemadas durante el ejercicio físico".

Si practicas deporte por la mañana

Cuando la actividad física se realiza a primera hora de la mañana, McIndoo recomienda dividir el desayuno en dos: una mitad para comer antes del ejercicio y "darle a los músculos la energía necesaria", y la otra mitad para después de la actividad física, con el fin de "restaurar las reservas que el cuerpo ha gastado y contar con suficiente energía para el resto de la mañana". "La mayoría de los expertos en nutrición deportiva recomienda comer algo dentro de la hora siguiente de haber terminado la actividad física -puntualiza la experta, quien también recuerda que hay que hidratarse no solo después del ejercicio sino también durante su ejecución.
Sus recomendaciones para antes del ejercicio:
  • Una o dos tazas de fruta fresca y agua
Recomendaciones para después del ejercicio:
  • Un vaso grande de zumo natural de naranja, una o dos tostadas de pan integral untadas con una cucharada de crema de cacahuete y un vaso grande de leche desnatada

Cómo alimentarse antes y después del ejercicioSi practicas deporte a mediodía

Si se va al gimnasio al mediodía, McIndoo sugiere comer después del ejercicio. [NdA: En esta recomendación se da por hecho que se ha tomado un desayuno equilibrado, picado algo cada hora o no se ha pasado más de tres o cuatro horas con el estómago vacío. Ver: Las primeras horas del día: Comienza con el combustible adecuado. En días laborables, la experta sugiere llevarse el almuerzo preparado a la oficina. Es importante que se incluya proteína para controlar el hambre que sobrevendrá después del ejercicio.
¿Qué llevarte en el tupper?
  • Yogur
  • Leche desnatada
  • Quesos bajos en grasas
  • Proteína magra (judías, huevos, atún envasado en agua, crema de cacahuete o frutos secos)
  • Frutas (gracias a su contenido en carbohidratos y agua ayudan a reponer los minerales perdidos por transpiración)

¿Beber o no beber café antes del ejercicio?

¡Por supuesto que sí! -afirma McIndoo-. Muchos atletas lo hacen regularmente. La cafeína es un estimulante y por lo tanto, estimula al organismo para que trabaje con más intensidad. Sin embargo, no se debe beber mucho café antes de una actividad que acelere el corazón. Los efectos secundarios pueden ser insomnio, nerviosismo, aumento de los latidos del corazón e irritación estomacal.

Si practicas senderismo

Si se practica senderismo moderado, la nutricionista sugiere cargar el macuto con "carbohidratos y abundante fibra y proteína que hacen más lenta la absorción de los carbohidratos y le permiten al organismo acceder a estos a medida que los necesita".
Que en tu mochila no falten:
  • Palomitas de maíz
  • Frutos secos (cacahuetes, pistachos, anacardos, almendras, nueces)
  • Galletas integrales y crema de cacahuete
  • Fruta seca

La hidratación: importantísima

"No hay que olvidar la hidratación -señala McIndoo-. La falta de líquido produce fatiga, dolor de cabeza y otros problemas mayores". Hay que calcular un litro de agua por cada dos horas de caminata [NdA: Más si hace mucho calor y se transpira mucho].
Estela Estrada
Fuentes:
Heidi Reichenberger McIndoo es nutricionista certificada, consultora y autora de varios libros de nutrición, entre ellos, When to eat What. Eat the right food at the right time for maximum weight loss! (Cuándo comer qué. Come la comida adecuada en el momento adecuado para adelgazar más rápidamente). http://www.appleadaynutrition.net/index.html

viernes, 11 de julio de 2014

¿Es bueno el ejercicio durante el embarazo?

La práctica de ejercicio físico mejora la condición cardiovascular y muscular, favorece la corrección postural y evita un aumento excesivo de peso, lo que proporcionará a la embarazada una mejor condición física general y le permitirá enfrentarse al trabajo del embarazo y parto con menos riesgos.
Así mismo disminuye las molestias digestivas y el estreñimiento, aumenta el bienestar psicológico reduciendo la ansiedad, la depresión y el insomnio y crea hábitos de vida saludables.
Mejora la tensión arterial y protege frente a la diabetes gestacional, pudiendo ser empleado como tratamiento alternativo que permitiría disminuir o incluso suprimir el uso de insulina.
Acorta el tiempo de hospitalización postparto y reduce el número de cesáreas.
El nivel de adaptación al ejercicio físico previo al embarazo será un factor determinante en la tolerancia y posibilidades de realizar actividad física: a mayor adaptación aeróbica, mayor eficiencia cardiorrespiratoria y energética, mejor vascularización de los tejidos y mayor capacidad de eliminar calor.
Recomendaciones generales para la realización de ejercicio fisico en el embarazo
La prescripción de ejercicio físico deberá ser individualizada y sometida a controles médicos regulares.
- Se recomendarán programas de ejercicio aeróbico realizados a intensidad moderada que no debe superar el 70% del volumen máximo de oxígeno de la gestante, manteniendo frecuencias cardíacas maternas por debajo de 140 latidos por minuto (70% de su Frecuencia Cardíaca máxima teórica,). La frecuencia máxima teórica se calcula con la siguiente fórmula: FCM= 220 - Edad. Así, por ejemplo, en una mujer de 30 años su frecuencia cardiaca máxima será: 220-30= 190 latidos por minuto. El 70% de 190 es 133. Luego esta mujer al realizar un ejercicio aeróbico o de resistencia (por ejemplo bicicleta estática) no debe superar los 133 latidos por minuto. La condición anaeróbica es menos importante durante el embarazo.
- El ejercicio ha de realizarse de forma regular (3-4 sesiones de 20-30 minutos por semana) y no de forma intermitente o discontinua.
- Se debe evitar realizar ejercicio físico a intensidades elevadas o en el ámbito competitivo así como los aumentos bruscos de la cantidad de ejercicio.
- Si se realiza ejercicio algo intenso, no se debe prolongar durante más de 15 minutos ni practicarlo en clima caluroso y húmedo por el riesgo de deshidratación e hipertermia (aumento de la temperatura).
- Hay que realizar calentamiento previo y "enfriamiento" posterior (durante 5-10 minutos, acompañado de estiramientos y relajación antes y después de cada sesión).
- Hay que evitar los deportes de contacto, saltos, choques o contragolpes.
- Hay que limitar los movimientos de gran amplitud por la hiperlaxitud articular existente en la gestación, que condiciona un mayor riesgo lesiones musculoesqueléticas y de las articulaciones (luxaciones y esguinces).
Hay que evitar:
Los ejercicios de equilibrio, con riesgo de caídas o traumatismo abdominal en el 3º trimestre.
La posición estática durante periodos prolongados.
Los cambios bruscos de posición por el riesgo de mareos y caídas.
Se restringirá la realización de maniobras de Valsalva, de espiración forzada con la boca y la nariz tapada, que reducen la oxigenación fetal.
Recomendaciones higiénico-dietéticas previas a la realización de ejercicio físico
Utilizar ropa y calzado deportivo idóneo y cómodo.
Hacer el ejercicio sobre superficies adecuadas que no resbalen (aquellas que reducen el impacto de la pisada: suelos de madera, alfombras, colchonetas etc.
Beber líquido y comer de una forma suficiente y adecuada. Las necesidades calóricas aumentan en la gestación 300 kilocalorías./día y a ellas hay que sumar las propias del ejercicio. La sed no es un buen indicador del grado de deshidratación y se instará a la gestante a beber antes, durante y después del ejercicio físico. El apetito y la sensación de hambre también pueden verse afectados por las hormonas del embarazo. Por ello, conviene una vigilancia estricta de la nutrición con un adecuado aporte de minerales, sobre todo hierro, calcio y suplementos vitamínicos.
Hay que hacer hincapié en la práctica de ejercicio físico controlado por los síntomas, dada la menor disponibilidad de oxígeno en la embarazada. Si aparece cansancio hay que parar siempre, evitar el agotamiento (por el riesgo de bradicardia o disminución de la frecuencia cardíaca fetal).
¿Cuales son los deportes más recomendables durante el embarazo?
Los deportes más recomendables serán la marcha, natación y ciclismo, que pueden realizarse hasta bien avanzado el embarazo siempre que se eviten terrenos irregulares o rocosos por el riesgo de caídas.
Así, por ejemplo, se aconsejan paseos de 20-30 minutos que pueden aumentarse gradualmente hasta 1 hora/día a una intensidad de la marcha que permita hablar con un acompañante.
¿Que deportes deben evitarse?
Deben evitarse todos los deportes de contacto, aquellos que se practican sobre superficies duras, aumentan la presión abdominal (salto, baloncesto, voleibol...), o exigen un excesivo trabajo de la musculatura abdominal, la gimnasia aeróbica y de aparatos, esquí náutico, patinaje, esquí alpino y deportes de raqueta (tenis o badminton) salvo si se realizan en sesiones cortas y se evita el gesto deportivo del saque por la amplitud de movimientos que requiere.
Mención aparte merece el entrenamiento de pesas por la controversia que despierta. Orientado a mejorar el tono muscular en tronco y abdomen, se puede recomendar, incluso en mujeres que no lo han practicado con anterioridad, siempre que se limiten los levantamientos por encima de la cabeza y las sobrecargas lumbares y se controlen estrictamente tres riesgos: laxitud, hipertermia y maniobras de Valsalva (espiración forzada con la boca y la nariz tapada). Debe evitarse en situaciones de hipertensión arterial, enfermedad cardíaca o lesiones musculoesqueléticas. Una posible pauta incluiría el entrenamiento de 10-15 grupos musculares con un máximo de 10 repeticiones por grupo muscular en 2 sesiones de 15 minutos por semana.
La prescripción de un programa de ejercicio físico deberá adaptarse a las modificaciones tanto anatómicas como funcionales que experimenta la mujer en el curso de su embarazo y se deben considerar factores tan diversos como su estado de salud, experiencia previa y preferencias o aficiones deportivas.
¿Puedo realizar ejercicio durante el 1º trimestre de embarazo? ¿y en el 2º y 3º trimestre?
1º trimestre de embarazo
Las mujeres que realizan ejercicio físico habitual suelen estar en condiciones de continuar su práctica pero con ligeras modificaciones, espaciando las sesiones de entrenamiento y evitando traumatismos. La frecuencia cardíaca no es un buen índice de intensidad de ejercicio, puesto que varía mucho dependiendo del momento del embarazo, posición de la gestante, etc. y, como ya se indicó anteriormente, durante el embarazo existe una respuesta alterada de la frecuencia cardíaca en ejercicio que impide alcanzar sus frecuencias cardiacas máximas. Tanto para prescribir como para realizar ejercicio, es más correcto guiarse por la percepción subjetiva de esfuerzo, huyendo siempre del cansancio.
En mujeres deportistas no se afecta el rendimiento durante el 1º trimestre, pero después cae gradualmente. El embarazo parece tener un "efecto de entrenamiento" que aumenta el rendimiento en el postparto, tal y como se ha demostrado en tests realizados en atletas que siguieron entrenando durante toda la gestación y en el postparto alcanzaron consumos de oxígeno superiores a los previos al embarazo.
En mujeres sedentarias o que practican ejercicio físico ocasional, la gestación no es el momento más idóneo para fomentar nuevas prácticas deportivas. Se aconsejará la incorporación a un programa específico de preparación al parto.
2º y 3º trimestre
Se buscarán actividades que desarrollen cualidades como la flexibilidad, relajación, fuerza muscular (orientada a fortalecer la musculatura pelviana y corregir los cambios posturales producidos por el desplazamiento del centro de gravedad hacia atrás) y ejercicios respiratorios.
Conviene restringir la natación en las últimas 6 semanas por el riesgo de infecciones.
En mujeres sedentarias o que practican ejercicio físico ocasional, la gestación no es el momento más idóneo para fomentar nuevas prácticas deportivas. Se aconsejará la incorporación a un programa específico de preparación al parto.

martes, 1 de julio de 2014

¿Ejercicio en la tercera edad?


La actividad física no tiene límites de edad, por el contrario, a más años más beneficios de practicarla.
Y debido a todos las bondades que trae el ejercicio a la vida ciudadana algunas alcaldías facilitan las condiciones para caminar, correr, bailar y otras disciplinas dirigidas para personas de la tercera edad y para todo público.
Con el paso del tiempo inevitablemente el cuerpo se deteriora, por ejemplo los tejidos pierden agua y se vuelven rígidos lo que se traduce en huesos frágiles y quebradizos, los tendones se rompen fácilmente y las articulaciones se deforman y pierden su capacidad de movilidad.
En las personas mayores todas esas capacidades se ven reducidas y la degeneración de tejidos no se detiene. Por otro lado, "aumenta el riesgo de enfermedades crónicas no transmisibles, como diabetes tipo 2, hipertensión arterial, colesterol y triglicéridos altos, obesidad y sobrepeso",
No obstante, también es cierto que con la práctica regular de algún deporte es posible retardar estos procesos y mantener a raya los problemas de salud.
Dado que el objetivo en la tercera edad es preservar o mejorar las cualidades físicas básicas como resistencia muscular, fuerza, flexibilidad, resistencia cardiorespiratoria, lo recomendable es realizar actividades de resistencia aeróbicas.
"Deben ser ejercicios sencillos y dinámicos, donde haya movilización de los grandes grupos musculares y que su correcta ejecución no suponga un estrés añadido. La marcha, la natación y baile son muy adecuados. La frecuencia de las sesiones debe ser al principio de 3 días por semana para ir aumentando progresivamente hasta 5 días siempre que sea posible".
Otras opciones
La Organización Mundial de la Salud (OMS) también recomienda las actividades recreativas tales como paseos caminando o en bicicleta; actividades ocupacionales (cuando la persona todavía desempeña actividad laboral), las tareas domésticas, los juegos y los deportes o ejercicios programados.
Se recomienda que los adultos de 65 en adelante dediquen como mínimo 150 minutos semanales a realizar actividades físicas aeróbicas moderadas, 75 minutos si es una actividad vigorosa o bien hacer una combinación de ambas.
Para quienes tienen la movilidad reducida lo mejor, según la OMS, es hacer ejercicios que mejoren su equilibrio y así impedir las caídas. Estos deben realizarse tres días o más a la semana.
Diversas investigaciones en los últimos años han demostrado que el trabajo de la fuerza muscular resulta de gran ayuda en la prevención y mejora de patologías asociadas a la tercera edad. Paralelamente mejora de forma considerable la funcionalidad y la calidad de vida de las personas en edad avanzada.
Se disminuye el riesgo de mortalidad por enfermedades cardiovasculares en general y en especial de mortalidad por cardiopatía isquémica. Además, previene y retrasa el desarrollo de hipertensión arterial y disminuye los valores de tensión arterial en hipertensos.
También los lípidos en sangre experimentan mejora, al reducir los triglicéridos y aumentar el colesterol HDL. Asimismo, mejora la regulación de la glucemia y disminuye el riesgo de padecer diabetes.
El ejercicio, por otro lado, mejora la digestión, la regularidad del ritmo intestinal y disminuye el riesgo de padecer ciertos tipos de cáncer, como el de colon, uno de los más frecuentes.
Con la actividad física se incrementa la utilización de la grasa corporal y mejora el control del peso. "Ayuda a mantener la estructura y función de las articulaciones. Cuando la intensidad es moderada, como la recomendada con el fin de obtener beneficios para la salud, no produce daño articular y por el contrario puede ser beneficiosa para la artrosis".
En el caso de los adultos mayores inactivos o con enfermedades limitantes, la OMS asegura que verán mejorada su salud en alguna medida si pasan de la categoría "sin actividad" a la de "cierto nivel" de actividad. Además, "los adultos mayores que no siguen las recomendaciones de realizar actividad física deberían intentar aumentar la duración, la frecuencia y, finalmente, la intensidad como meta para cumplirlas".
Las personas mayores a menudo presentan enfermedades, que muchas veces desconocen porque no dan síntomas o son aparentemente irrelevantes. Por ello, se recomienda realizar un chequeo médico antes de iniciar algún deporte o actividad física.
Siempre es conveniente conocer el estado del corazón y los pulmones mediante la auscultación de rutina y en los casos que estime oportunos el médico podría sugerir un electrocardiograma, una radiografía del tórax y otros análisis. La exploración general de la tonicidad muscular y de la capacidad de movilidad y resistencia de las articulaciones sirve para evaluar el estado físico general.