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viernes, 5 de septiembre de 2014

5 Cosas que NO debes hacer si sufres de la Tiroides

Se trata de un post bastante sencillo con algunas recomendaciones generales de lo que NO se debe hacer en caso de hipotiroidismo, ya sea que lo tienes o que sospechas que lo tienes.

Este tema te concierne ya sea que te hayan diagnosticado hipotiroidismo, que tengas familiares con hipotiroidismo, o que te cueste mucho adelgazar aún después de haber mejorado tu dieta y haber incluído el ejercicio en tu rutina.

Descubre entonces lo que debes evitar en tu caso.


No falles al identificar tus síntomas


¿Cuáles son los síntomas de una persona cuya tiroides no funciona al ritmo debido? Si sufres de hipotiroidismo debes saberlo:
  • Fatiga
  • Aumento de peso
  • Estreñimiento
  • Dificultad para concentrarse
  • Presión arterial baja
  • Retención de líquidos
  • Depresión
  • Dolores musculares
  • Reflejos lentos
Y muchos otros.

Básicamente es una condición generalizada de metabolismo lento.

De hecho, diagnosticar el hipotiroidismo es bastante difícil (más abajo te hablo sobre esto), y de allí la importancia de que estés consciente de cómo responde tu cuerpo en tu día a día y de cómo te sientes.

No asumas que todos tus síntomas se deben a la tiroides


Cuando se les ha diagnosticado hipotiroidismo, muchas personas tienden a echarle la culpa a sus tiroides de todos los males que tienen.

Esto no sólo puede no ser verdadero, sino que puede llevar a otros problemas. Por ejemplo, puede ocurrir que tu tratamiento esté funcionando bastante bien pero que haya un síntoma persistente que tú crees que es por tu tiroides y haga que pienses que tu tratamiento no funciona. Otro problema es que, al creer que todo tiene que ver con la tiroides, no prestes atención a otras condiciones que tal vez requieran un tratamiento separado.

Por eso es importante que te enteres bien de qué síntomas pueden estar relacionados realmente con una tiroides hipoactiva, y que los converses bien con tu médico para que, si es necesario, busquen otros indicios y te puedan realizar diagnósticos adecuados en cada caso.

No desperdicies tu cita con el médico


Cuando vayas al médico para revisar tu tiroides, trata de ser lo más detallista posible con respecto a tus síntomas... pero también directo al grano y puntual.

Con todo lo que puede causar el tener una tiroides que no responde bien, es seguro que entre frustración y                   desesperación quieras descargarte con alguien, pero tu médico no es la persona adecuada para hacerlo.

Recuerda que mientras más efectiva sea la comunicación entre ustedes dos, mejor podrá él o ella ayudarte a determinar exactamente en qué grado tu tiroides está afectada y cuál es el mejor procedimiento a seguir.

A mí me pasa a veces con personas que me piden ayuda pero sólo dicen "necesito adelgazar, por favor ayúdame", o que me dicen "yo hago ejercicio y como saludable pero no puedo adelgazar, ¿por qué será?".

Es IMPOSIBLE responder a esas demandas. Para poder diagnosticar y dibujar bien un caso es necesario saber información detallada, incluyendo números. Tu médico necesita saber exactamente lo que estás haciendo: qué alimentos comes, a qué hora y cuántos, qué tipo de ejercicios haces, con qué frecuencia y por cuánto tiempo, cuánto duermes, cómo ha variado tu peso, si tomas cualquier tipo de medicamento o suplemento, etc.

No decirle a tu médico estas cosas, o decírselas en forma muy vaga o incompleta, puede dañar completamente su capacidad de diagnosticar tu caso.

No te creas todo lo que lees o te dicen


En una investigación publicada la semana pasada mencionaban que cada vez más personas buscan información en Internet acerca de sus padecimientos.

La red se ha convertido en la herramienta más poderosa para compartir información.

¿El problema? La red no discrimina entre información fiable y falsedades. Y posiblemente tú tampoco estés completamente capacitado para hacerlo, sobretodo cuando se trata de una afección de salud.

Sufrir de la tiroides es una condición de salud seria y no debe tomarse a la ligera (independientemente de que varios médicos y otras personas consideren que son "tonterías" o "exageraciones" de tu parte).

Lo que he escrito aquí viene de una serie de recomendaciones de Mary Shomon, una experta en el tema reconocida internacionalmente, pero no debes olvidar que en estas cosas la última palabra debe tenerla tu médico.

Y que sea un médico calificado y que pueda entenderte, pues no todos los profesionales tienen la misma formación ni las mismas ganas de ayudar. Asegúrate que te médico está bien actualizado, y no creas de entrada los resultados de pruebas que salen con valores "normales".

En el caso del diagnóstico del hipotiroidismo, no hay un concenso médico acerca de cuáles valores indican una tiroides hipoactiva. Además, si tus valores están en el límite pero aún dentro del rango que tu médico considera "normal", podrían decirte que no tienes ningún problema (y no es cierto).

Con todas estas dudas, más la posibilidad de valores normales de algunas sustancias, y valores límites de otras (por ejemplo TSH normal, pero T3/T4 bajas, o TSH/T3/T4 normales pero presencia de anticuerpos), la condición de la tiroides es muy difícil de diagnosticar, así que es importante que te enteres bien de los resultados de tus exámenes y que busques una segunda (o hasta tercera) opinión si tus síntomas persisten.

Otra cosa es que no te pongas a inventar a estar comprando suplementos y medicinas por tu cuenta o porque fulano te lo recomendó, ni tampoco que te creas lo que dicen las etiquetas de estos productos (que si es natural y cosas así). Si vas a buscar cosas por tu cuenta entonces infórmate muy pero muy bien, pero recuerda: lo mejor siempre será recurrir a un especialista que pueda estudiar tu caso particular y darte una opinión bien informada.

Pon de tu parte y ¡no pierdas la esperanza!


Recuerda que hay muchas cosas que tú puedes hacer para ayudar a tu cuerpo a tener mejor salud. En muchas enfermedades, el comportamiento general del paciente puede alterar significativamente los resultados del tratamiento: tanto para bien como para mal.

Por ejemplo, en el caso del hipotiroidismo, fumar es malísimo (siempre es malísimo, pero para quienes tienen hipotiroidismo es peor todavía). Si realmente quieres gozar de una mejor salud, debes ser consciente de que te toca hacer el esfuerzo de dejar de fumar.

Pero recuerda, no tienes porqué llevar esa cru en soledad. Lo más inteligente que se puede hacer cuando uno tiene un problema o una dificultad es buscar ayuda.

Y cuando se trata de dejar de fumar, iniciar una actividad física, comer saludablemente o cualquier otro cambio positivo en tu estilo de vida, ten por seguro que encontrarás a más de una dispuesto a ayudarte.

Pero repito: que sea ayuda adecuada.

Cuando se trata de tu médico, recuerda que existe la posibilidad de encontrarte con alguno que te dirá cosas tipo "lo que estás es etresado" (o deprimido, o eres flojo, o no estás haciendo suficiente ejercicio), o que te mandan a hacer un único examen de TSH y si sale "normal" con eso les basta, o te dicen que "tienes que comer menos y hacer más ejercicio".

Todo paciente con una condición de salud no óptima tiene el derecho de ser bien atendido y de que su caso sea estudiado lo más detalladamente posible, y tiene el deber de vigilar y exigir que así sea.

Así que si tienes que cambiar de médico, hazlo. Es tu salud lo que está en juego.

Y recuerda también: para una persona con hipotiroidismo, adelgazar es posible. Ocurrirá más lentamente, pero ocurrirá, ANIMO.

miércoles, 3 de septiembre de 2014

Dieta y tiroides: ¿qué comer cuando se sufren trastornos tiroideos?

La glándula tiroides, situada en el cuello, regula varias funciones en el organismo. Participa en la producción de las hormonastiroxina (o T4) y triyodotironina (o T3), que regulan el metabolismo y afectan al funcionamiento de otros sistemas del cuerpo. Para la formación de estas hormonas es imprescindible el yodo, que se obtiene de la ingesta dietética. Cuando la tiroides funciona de manera normal, no es necesario pensar en una dieta específica. Sin embargo, en ocasiones esta glándula sufretrastornos: produce más hormonas de las que debería (hipertiroidismo) o menos de las necesarias (hipotiroidismo). En estos casos, la alimentación desempeña un papel fundamental. A continuación ofrecemos recomendaciones dietéticas para ambas situaciones, si bien es imprescindible contar con la ayuda de un dietista nutricionista.

Hipertiroidismo y bajo peso: recomendaciones dietéticas

Se habla de hipertiroidismo cuando la glándula está muy estimulada y se produce mayor cantidad de hormonas tiroideas de las necesarias. El exceso de hormona tiroidea puede provocar, entre otros efectos, un estado de catabolismo en el organismo y, en consecuencia, pérdida de peso y de masa muscular. En estos casos la dietadebe ser equilibrada y a la vez muy energética. A continuación se reseñan ejemplos sobre cómo enriquecer la dieta en calorías y proteínas.
Lácteos (leche, yogur y queso):
  • Utilizar la leche o el yogur líquido como bebida e incluso en cocciones cuando sea posible.
  • Enriquecer el yogur con leche condensada, y la leche con leche en polvo entera. Puede emplearse esta leche enriquecida para preparar batidos, postres, sopas y purés, o bien tomarla con cereales, cacao en polvo o jarabes de fruta. Agregar leche en polvo a los purés para enriquecerlos.
  • Añadir leche a la fruta fresca o en almíbar para preparar batidos.
  • Emplear el yogur para preparar batidos con fruta, frutos secos, o incluso cereales o galletas.
  • Incluir queso troceado en ensaladas de todo tipo, en sopas, cremas, purés; y en pastas, tortillas, etc.
Proteicos (huevos, carnes y pescados):
  • Trocear huevo duro y añadirlo en ensaladas, sopas o verduras. Hacer lo mismo con carnes y pescados, añadiéndolos a platos de verdura, ensaladas, guisos, salsas o sopas.
  • Utilizar huevo batido y agregarlo a purés, sopas, cremas, salsas o batidos de leche. Añadir las claras batidas o el huevo entero batido a rellenos de tartas de verduras, bechamel, etc.
  • Rellenar tortillas, patata al horno, berenjenas, calabacines, etc. con carne picada o pescado troceado.
Aceites y grasas:
  • Emplear nata, crema de leche, mantequilla, mayonesa y otras salsas. Agregarlos a salsas, postres y purés de todo tipo (verduras, cereales, carne, pescados, huevos).
Frutos secos:
  • Trocearlos y añadirlos como complemento en salsas, guisos y ensaladas.
Azúcar, miel, pan y galletas:
  • Agregar a zumos, leche, batidos y postres en general.
  • Consumir galletas y pan en desayunos y meriendas.
  • Agregar pan frito (croutons) a las sopas y purés.

Hipotiroidismo y aumento de peso: recomendaciones dietéticas

Existe hipotiroidismo cuando se produce una disminución de producción de hormonas tiroideas. El hipotiroidismo suele acompañarse de fatiga, cansancio, caída del cabello, somnolencia y, aunque no existe una relación causa-efecto demostrada, sobrepeso u obesidad. El tratamiento del hipotiroidismo consiste en la administración de hormonas tiroideas por vía oral, y debe ser controlado periódicamente por el médico endocrino.
En estos casos, es imprescindible realizar una alimentación equilibrada y variada, es decir que cada día se ha de comer alimentos de todos los grupos: lácteos, verdura cruda o cocida, fruta, alimentos proteicos (carne, pescado y huevos), cereales y féculas (pan, patatas, arroz, legumbres, pasta, etc.), además de controlar los alimentos grasos (aceites y grasas animales).
  • Se debe realizar 4 o 5 comidas al día poco abundantes y evitar picar entre ellas. Tampoco es conveniente saltarse ninguna comida principal.
  • Es preciso aumentar la actividad física diaria: caminar, usar menos el ascensor y más las escaleras, realizar más trayectos a pie y menos en coche, así como practicar más ejercicio físico de intensidad moderada (caminar rápido, ir en bicicleta, nadar, jugar a fútbol o baloncesto, etc.).
  • Utilizar formas de cocción poco grasas, como la plancha, el horno, el hervido, el microondas, el vapor o el papillote. Evitar fritos, rebozados, guisos, empanados y conservas en aceite.
Se debe evitar alimentos ricos en grasa, azúcares y calorías. Por ejemplo:
  • Embutidos y carnes muy grasas: cordero, vísceras, chuletas, longanizas o hamburguesas industriales, bacon o panceta, morcilla, mortadela, chorizo, foie, etc.
  • Lácteos enteros, incluyendo quesos muy grasos, yogures enteros, derivados lácteos como flanes o mousses, nata o crema de leche...
  • Margarina, mantequilla y manteca de cerdo. Salsas precocinadas.
  • Azúcar blanca y morena, miel, caramelos con azúcar, chocolate con leche, galletas, pasteles, bollería...
  • Bebidas alcohólicas, refrescos azucarados.
En paralelo, es preciso potenciar alimentos ricos en fibra y pobres en grasas. Por ejemplo:
  • Carnes magras, como pollo, ternera, pavo y conejo. Pescado blanco y azul. Huevos (intente consumir entre 3 y 4 unidades por semana).
  • Leche semidesnatada o desnatada; quesos y yogures descremados.
  • Edulcorantes de escaso poder calórico como la sacarina, el aspartamo o la Stevia.
  • Verduras crudas y cocidas.
  • Frutas.
  • Féculas y cereales, en cantidad moderada (pan, pasta, arroz, legumbres, patatas...)
  • Para cocinar y aliñar es preferible utilizar aceite de oliva, sin excederse.
  • Agua, bebidas light, infusiones, vinagre (que no sea de módena), limón y especias.

Déficit de yodo y función tiroidea

El déficit de yodo puede afectar a la producción de hormonas tiroideas y provocar por tanto hipotiroidismo y bocio (aumento de tamaño de la glándula tiroides). Aunque la deficiencia de yodo ha mejorado mucho, todavía no ha sido erradicada por completo.
El yodo se encuentra en la superficie de la tierra y de ahí pasa los vegetales cultivados. Por tanto, los vegetales cultivados en tierras pobres en yodo pueden contener escasa cantidad de este mineral. Los alimentos procedentes del mar, como pescados, mariscos y algas marinas, son ricos en yodo. Hoy en día los lácteos son también una fuente de este mineral, puesto que se usan piensos enriquecidos en yodo para la alimentación animal. La sal marina pierde el yodo durante su proceso de elaboración; por tanto, a menos que sea enriquecida, no será una fuente de este mineral.
La estrategia más eficiente para erradicar la deficiencia de yodo es la llamada yodación universal de la sal, mediante leyes que regulan la yodación de toda la sal de consumo humano y animal. Esta estrategia estárecomendada por la Organización mundial de la Salud (OMS).